sábado, 4 de abril de 2009

La Batalla del 21 de Mayo

La Villa de Córdoba se mantuvo sujeta por más de dos siglos a la Corona de España y al régimen Virreynal. Dejó de
estarlo Hasta el 1° de Abril de 1821 cuando se rinde el Comandante Militar Juan Alcocer y le entrega La Plaza al ya
entonces Insurgente Coronel José Joaquín Herrera.
El 06 de Marzo se proclama el Plan de Iguala de forma oficial en esta Villa.
Los Cordobeses se dividieron en dos grupos: por una parte, los simpatizantes de las ideas de libertad: y por otra, los
adictos a Fernando VII.
La Villa, aún en el poder de los realistas, se encontraba indefensa, porque el Coronel Francisco Hevia, sólo disponía de
un pequeño contingente; en tal virtud solicitó el auxilio del Gobernador realista de Veracruz; no obstante el esfuerzo
resultó insuficiente, era para su defensa tal como le demuestra cuando se tuvo que rendir y entregar la plaza al
insurgente Joaquín Herrera con el júbilo y los aplausos de los Cordobeses.
El 10 de Mayo de 1821 comenzó a circular el rumor de que los españoles, él ejercito realista se encontraba en Naranjal;
por lo que la ciudad se comenzó a fortificar bajo la dirección de Don Antonio Guardaelmuro y Don Francisco Calatayud,
ante la inminencia de un desesperado ataque realista.
Córdoba se prestó a la defensa: 250 voluntarios se ofrecieron para proteger la Villa junto con 20 Amatecos encabezados
por el indómito indio Pascual de los Santos García, quienes en un alarde de patriotismo, también llegaron a ofrecer
servicios.
El día 12 llego, Don José Joaquín Herrera con 200 hombres de Infantería y 100 de Caballería, entre los que venía el
valiente Militar Felix Luna. El día 15, en la Barranca de Metlac, el jefe de las fuerzas al servicio del Virrey, se encontró con
Luna, trabándose entre ambos grupos un nutrido fuego, sin embargo al cabo de unas horas de lucha, Hevía, el jefe
realista, decidió emprender la retirada para atacar las fortificaciones de Córdoba sin llevar posibilidades de perder, así fue
como a las 15:30 hrs. Del mismo día, Hevía penetraba hasta el Barrio de San Sebastián, en cuya plazuela estableció su
cuartel. En la madrugada del siguiente día, los cordobeses se metieron a las fortificaciones enemigas, y tras reñido
combate, hicieron que los intrusos se replegaran más y más.
Francisco Hevía dirigía las maniobras de ataque contra la casa de Bernardo Herrera, cuando una bala certera disparada
por el Fusil que empeñaba el Amateco Pascual de los Santos García, lo hizo rodar por tierra sin vida.
Hevía fue sustituido por el teniente coronel Blas del Castillo y Luna. Este penetro por segunda vez a la manzana donde
se libraba la parte principal de la lucha, prendiéndole fuego, pero fue rechazado entre las llamas que pronto fueron
sofocadas. Sólo la casa inmediata a la calle en posesión de los enemigos ardió toda y por mucho tiempo se le conoció con el
nombre de la "Casa Quemada", ubicada en lo que hoy es la calle 7 esquina Av. 5, donde actualmente existe un
monumento erguido en memoria de los Héroes de dicha epopeya.
Todo el vecindario de la Villa, carente de armas, con azadones y demás instrumentos de labranza y hasta con piedras
y palos, ayudaba a los heroicos hombres de Herrera. El día 18 se redoblo el fuego por parte de los realistas. Y
organizados los cordobeses, valientes e indómitos, no cejaron en la defensa de sus fortificaciones. Por la mañana de
ese mismo día llegó Don Antonio López de Santa Anna con 300 hombres de infantería y 250 de caballería, pero los
españoles no abandonaron sus posiciones.
El día 20 volvieron los soldados del Teniente Coronel Blas del Castillo y Luna a reiniciar la batalla, pero ya sin el brío de
los primeros días. A través de su jefe, pidieron una tregua para celebrar una junta de guerra, para llegar a una resolución.
Al anochecer, los enemigos de la independencia rompieron nuevamente el fuego, pero este fue contestado por los de la
plaza, con más vigor. Los realistas se empeñaban en vender a los vecinos de la Villa, auténticos héroes, quienes
habían tomado una determinación; sostener la pelea hasta alcanzar la Victoria o perder la vida.
El tiroteo cesó a la madrugada cuando se confirmó que los realistas estaban abandonando sus posiciones, Herrera ordenó
a la caballería que perseguirían al enemigo que fue hostilizado hasta la Garita de Orizaba. En la madrugada del glorioso
21, regresó la caballería, la cual fue recibida con repiqué de campanas y con un contagioso y feliz entusiasmo de todos
los cordobeses.
Esta última acción de armas, realizada en nuestra ciudad, constituye un importante paso para la consumación de la
Independencia de nuestro país. La cual quedó debidamente instruida por medio de un documento firmado en esta
localidad y que se le conoce como "Los Tratados de Córdoba".
El valor que demostraron en ese entonces concedió a Córdoba el 02 de Noviembre de 1880, el titulo de "Heroica siendo
esta ciudad y Veracruz las únicas que ostentan dicho honor en todo el Estado.



FUENTE DEL DOCUMENTO
Veramex.com -- El Portal de Cordoba Veracruz, Mexico
http://www.veramex.com Potenciado por Joomla! Generado: 5 April, 2009, 04:18

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